El 13 de marzo de 2013, a las 19.06 horas, bajo una
proverbial lluvia, la pequeña chimenea de la Capilla Sixtina lanzó una humareda
blanca, y un grito inundó la plaza de San Pedro del Vaticano. ¡Habemus Papam!
Una hora después, se rompía el secreto y saltaba la sorpresa: el elegido era el
cardenal de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio. El primer papa jesuita, el
primer pontífice americano, que tomó por nombre Francisco en honor al santo de
Asís. ¿Quién es el nuevo papa? ¿Qué retos habrá de afrontar para liberar a la
Iglesia católica de los escándalos internos, la lacra de la pederastia o la
secularización? ¿Reformará la curia? ¿Renunciará como su antecesor, Benedicto
XVI? Francisco es la esperanza de una nueva primavera para la Iglesia, ahora
que se cumple el 50º aniversario del Concilio Vaticano II. Una apuesta por una
Iglesia valiente, comprometida, que vuelve la mirada a los empobrecidos de la
Tierra y devuelve a los creyentes la esperanza de un futuro más humano.